II
Tengo un hombre enamorado de la luna. Hombre que pasa pluma sobre papel cuando hay luz, y pasa pluma mientras la luz no se acaba. Estado de salida: los rayos como niños juguetones, pesa la tristeza de hombre, cruza la puerta, pasa y lo sigo. Sigo el olor hasta que los bloques de concreto dan paso a las hojas que crujen y en donde es divertido revolcarse. Él se retrasa, lo llamo. Ella nos espera desde que cruzamos las primeras filas de murmullos florales. Entonces él se sienta cómodamente, y yo aúllo porque ella lo prefiere a él, y a su humo, y a su carne de hombre enamorado.